Los autos de la Revolución Mexicana que hicieron historia

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Caballos y Trenes = Revolución Mexicana.

O al menos esos son los dos medios de transporte que nos vienen a la mente cuando se habla de este conflicto histórico (sí es que sale el tema, alguna vez). Y es que muchas fotografías de archivo, y especialmente aquellas que venían en nuestros libros de la primaria, casi siempre nos muestran estas dos opciones como las más populares de la época.

Pero no es así del todo. Los autos ya formaban parte del paisaje urbano de aquellas épocas e, incluso, tienen una relación bastante cercana a muchos hechos históricos de la Revolución Mexicana. Así que es momento de que “La Cucaracha” suene de fondo mientras juntos aprendemos un poquito más sobre el papel de los autos en la Revolución Mexicana, en la siguiente nota.

 

La llegada de los autos a México

Como recordarás, el automóvil fue creado en 1886, por Karl Benz, en Alemania (aunque ese vehículo era más bien un triciclo un tanto lento). Si quieres refrescar tu memoria al respecto, quizá puedas darte la vuelta por alguno de los museos virtuales que te recomendamos en nuestra nota sobre los mejores museos virtuales de autos.

Y durante ese año (1886), estaba transcurriendo el periodo que es conocido por nosotros como El Porfiriato y que (obviamente) dio paso a la Revolución Mexicana en los años siguientes.

No se sabe muy bien quién fue ese listillo que introdujo por primera vez un auto a nuestro país, pero algunos estudiosos comentan que pudo ser un tal Andrés Sierra que directo desde Tolón, Francia se trajo un Delaunay Belleville, un auto lujoso con el diseño característico de aquellos años.

A partir de ese punto, la gente de dinero se entusiasmó con este gran invento y empezó a adquirirlo como si fuera pan caliente. Digamos que la llegada de los autos en el Porfiriato fue el inicio de una transformación del paisaje, donde los carruajes movidos por caballos, compartían camino con estos primeros autos. Incluso, algunos modelos eran usados como transporte público.

Los modelos que más fueron queridos en nuestras tierras en aquellos ayeres, eran, entre muchos otros, los Hupmobile, Oakland, Stutz, Graham, Reo, Oldsmobile y Ford T (este último era el que se utilizaba como transporte público, con ciertas modificaciones.)

 

Los autos “revolucionarios” y sus dueños

Al ser un invento que suponía una mejora respecto a los carruajes y a los ferrocarriles, por lo menos en términos de practicidad, muchas personas los fueron adoptando hasta que las calles de nuestro país se llenaron de ellos. Y claro, hubo muchos autos que protagonizaron la Revolución Mexicana junto a los personajes más importantes de este conflicto armado.

 

Porfirio Díaz. 

Un gran amante de la cultura, arte y diseño europeos, no dudó ni un poco en comprar un automóvil y hacerse con el MAN 1909. Este modelo que podía mover varios pasajeros, y que es el equivalente de las limusinas actuales, lo adquirió para usarlo de forma personal y profesional. Pero como todos ya sabemos (spoiler alert), en 1910 estalló el conflicto iniciado por Madero y Díaz ya no pudo seguir usando su vehículo. Además del MAN 1909, Díaz también tuvo un Packard 1908, que estuvo a su lado hasta su exilio a Francia.

 

Francisco I. Madero

Este político mexicano, considerado como el iniciador de la Revolución Mexicana (y causante del conflicto de la segunda parte) tenía un auto personal de la marca Protos, el cual también era muy lujoso. Este y otros automóviles rodearon la vida de Madero y le ayudaron a luchar por sus ideales, pero también formaron parte del  fin de sus días.

Por ejemplo, después de firmar el Plan de San Luis en contra del Gobierno de Díaz, Madero viajó desde el norte hasta la Ciudad de México en un Thomas Flyer 1910.

Y luego de que Madero tomara la presidencia en 1911, cuando Emiliano Zapata se declaró en contra de su Gobierno, pasaron unos cuantos años hasta su asesinato en 1923 cerca del Palacio de Lecumberri junto a Jose María Pino Suárez. Madero fue trasladado en un Protos mientras que Pino Suárez en un Peerles.

 

José Doroteo Arango

Mejor conocido por todos como Pancho Villa, y uno de los que más luchó por la caída del Gobierno de Díaz, tenía por vehículo un Dodge 1922, en el que fue asesinado por más de 100 balazos el 20 de julio de 1923.

Como dato adicional, este modelo que tenía el “Centauro del Norte”, fue uno de los primeros autos utilizados por el ejército de los Estados Unidos gracias a que era uno de los más confiables, por su motor que era una maravilla de la ingeniería.

 

Venustiano Carranza

Otro de los grandes impulsores de la primera parte de la Revolución Mexicana, junto a Madero (sí, durante la primera parte, porque luego se unió a Zapata en contra de Madero) también tuvo mucha cercanía con los automóviles. Hizo un gran aporte a su época y al conflicto, por ser de los primeros en llevar vehículos blindados al frente de batalla, vehículos que al parecer tenían como inspiración el Ford T, que ya mencionamos anteriormente. Carranza también tenía un vehículo personal, pero de ese solo se sabe que tenía sus iniciales al frente (y que de seguro también era muy elegante).

 

Álvaro Obregón

Actualmente resguardado por sus descendientes en un museo en Sonora, el vehículo de Obregón, un Cadillac 314 del año 1927, tenía 80 caballos de fuerza y tres velocidades. Lo acompañó a lo largo de su vida política y fue testigo de un intento de mandarlo al más allá. 

En 1927, un grupo de católicos intentó asesinarlo con una bomba que arrojaron a su auto, mientras conducía muy tranquilo por la Calzada del Lago de Chapultepec. El General se salvó y salió ileso, logrando ir incluso una corrida de toros, ese mismo día (no se les iba a hacer, no en ese momento).

En conclusión, los autos tuvieron su adopción en México en una de las épocas más conflictivas de nuestro país en el siglo XX. Y desde luego sabemos que no será la única ocasión en que desempeñarán un papel importante en México y en nuestras historias. Por eso, es importante cuidar de ellos, para que nos acompañen en muchos momentos de nuestras vidas. Asegura el tuyo si aún no lo está, con una opción que te permita elegir las coberturas a tu gusto y consultar tu póliza en todo momento. wibe, por ejemplo, tiene todas esas características que lo hacen muy personalizable y, sí, vamos a decirlo, revolucionario. Da clic y cotiza tu seguro de auto.